Existe todavía la noción de artista naive?

Publicado en por gildo gonzalez

Hace algunos días me visitó un artista que ya conocía por sus apariciones en exposiciones colectivas. Tuve oportunidad de platicar con él y ver algo más de su trabajo escultórico sobre madera. Tallas directas que va planteando sobre la variedad de troncos que selecciona.
Prácticamente no termino de hacer una definición concreta de su trabajo, pues al no tener estudios sobre escultura mucho me temo que no contemple algunos temas que definen una propuesta escultórica. Sin embargo, sus piezas tienen cierto encanto y a la gente le gustan. Incluso las adquieren.
Si partimos de que a los artistas los define el público, éste sería un caso singular pues poco a poco va adquiriendo más experiencia y su trabajo se sofistica dentro de las posbilidades estéticas que está aprendiendo a conocer.
Por otra parte, es de dudarse que se pueda llamar escultor a alguien que no tiene ni los estudios, ni las prácticas para realizar este tipo de arte. Habría que encontrar un nuevo nombre o estudiar el comportamiento de sus piezas para saber hasta cuándo van a subsistir, dado que se tratan de elementos naturales como la madera que sabemos lleva todo un proceso de secado y preparación para su adecuado tratamiento escultórico.
Me pregunto si será válido calificarlo como un verdadero escultor, aunque con el tratamiento de naive que de inmediato nos remite a un personaje que llega al mundo del arte sin tener los conocimientos académicos requeridos.
El tiempo es un factor clave en esta distinción y también el proceso de crecimiento de los artistas, sin embargo, aún es un poco temprano para calificaciónes como las de Escultor.
Yo comenzaría por declararlo un tallador, apegado más al complejo artesanal, que no tiene la característica de degradar su condición, ni siquiera ponerlo fuera de la circulación del conglomerado artístico. Si en lugar de llamarlo escultor lo catalogaramos como artesano en su proyección de talla de madera directa. Tendríamos a un personaje que se dedica específicamente a lo que es el encuentro con la sensibilidad aprovechando las posibilidades de un soporte tan dinámico como lo es la madera.
Quizá sería muy peligroso y hasta fuera de ética denominarlo escultor, puesto que para eso existen otras personalidades que sí se toman en serio la distinción y pasan por años de estudio y práctic

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